Este es uno de nuestros programas

CIUDADANÍAS




Educar ciudadanos

         Una semana más nos encontramos en esta puerta con todos nuestros amigos para volver a hablar de educación.
         Cuando pensamos en educar a los alumnos y alumnas entendemos que es hacerles mejores personas, mejores ciudadanos, no entendemos que sepan más gramática, o más inglés. Educar es más amplio que instruir, educar involucra a toda la persona, en el presente pero sobre todo para el futuro. Podemos ser unos grandes físicos pero no entender de respetar a la pareja, ser estupendos arquitectos sin reconocer los derechos de todos a disfrutar de las necesidades básicas, o ser notable en conocimientos acerca de la naturaleza sin que por ello se tenga por costumbre reciclar.
         Ser mejores ciudadanos tiene que ver con ser parte contribuyente en una sociedad que se justa para todas y todos, donde podamos respetarnos nuestras costumbres, nuestras religiones, nuestras ideologías, y donde podamos ofrecer las mismas oportunidades a todas las personas.
         Claro que decir todo esto es fácil, sin embargo es difícil conseguirlo. Cada familia puede transmitir unos valores diferentes, dependiendo de la educación recibida y de las circunstancias en las que le ha tocado vivir. Necesitamos, pues, unificar unos criterios para que vivir juntos no suponga una lucha diaria para ver quien puede más, o quién es el más fuerte, necesitamos unificar unos mínimos en los que podamos confluir todos.
         Todo esto que deseamos transmitir al alumnado conlleva una labor de concienciación de todo lo que constituye ser miembros de una sociedad donde nos respetemos todos, esto es de una sociedad democrática.
El programa ha contado con la colaboración de 
- Gloria Fernández, maestra de educación infantil en el Ceip Ortiz de Zúñiga de Sevilla
- Ana Cazalla, del Ceip Anejo de Sevilla.
- Pablo Palacio, Ceip El Algarrobillo de Valencina.
- Cecilia Romay, Ceip Anejo de Sevilla. 
- Manuel Mª Navas, Ceip Joaquín Benjumea, Espartinas. Todos alumnos y alumnas de 6º Curso de Primaria.

G. Fernández: "Ciudadanía es una forma de estar en la vida y por lo tanto es susceptible de ser educada de ser formada y es importantísimo teniendo en cuenta que estamos en un sistema democrático, donde rigen unas leyes, unas normas de convivencia y donde se espera de nosotros una participación activa, creativa,  capaz no solamente de conocer la teoría de esas normas de convivencia sino de participar en ellas de tener un conocimiento más práctico. La escuela es un espacio formativo ideal donde  poder predisponer y programar intencionadamente estas actitudes. 
Hemos cambiado mucho pero no hemos cambiado el concepto de aprendizaje y seguimos manteniendo antiguos preceptos de que el aprendizaje es una mera transmisión de conocimientos  y parece como que a partir de primero parece que empieza la carrera de haber cuantos conocimientos tenemos más y para mí eso es un gran error. Ahí estamos estancadísimos porque precisamente hoy los saberes teóricos los tenemos al alcance de la mano muy pronto y con total abundancia a través de internet y de todos los medios que tenemos; y sin embargo esos otros aprendizajes que son para toda la vida que es aprender a convivir, a respetar, a investigar, a saber de dónde venimos, para saber dónde estamos, eso se deja a un lado y ya no tenemos tiempo de estudiar esas cosas que son tan importantes en la realidad y nos dedicamos a los libros y a la teoría".
Algunos de los trabajos que hicieron los alumnos y alumnas:
A. Cazalla: El trabajo que más me gustó hacer se llama: No son jóvenes pero podemos aprender de ellos, y trata sobre lo que han significado los mayores en la Historia.
P. Palacio: Recuerdo un trabajo que tuve que hacer que era sobre una persona discapacitada que me gustó mucho.
C. Romay: Mi trabajo se llama: Aprendemos a convivir.  Teleya ha experimentado varias emociones, la sorpresa al escuchar los primeros comentarios, la tristeza, al darse cuenta de cómo nos afecta, la alegría, la aversión. Para aprender  a convivir con los demás es necesario comprender nuestras emociones.
M. Mª Navas: Mi trabajo. Los problemas de Icran. Sobre una niña del norte de África, que  trabaja limpiando casas en muy malas condiciones y que no puede estudiar.

Las reflexiones de todos y todas llenas de sensibilidad nos han enriquecido y nos han hecho pensar en ciudadanos responsables y en sociedades más justas.

DEFICIT DE ATENCION E HIPERACTIVIDAD

                                                                       


                                                                       
















         



  En el programa de hoy hemos hablado del TDAH. Quizás dicho así habrá muchas personas que no sepan qué es esto, pero enseguida lo van a descubrir cuando yo les diga que uno de los síntomas visibles de este trastorno la hiperactividad. 
         Efectivamente, enseguida se nos habrá venido a la cabeza algún conocido que tiene un hijo o una hija que no para quieta ni un momento. También el profesorado tendrá en mente a algún alumno que tiene o que tuvo, y con el que lo pasó muy mal. Y es que el TDAH es un trastorno que ha sido desconocido hasta no hace mucho, y por ello no se ha dispuesto del conocimiento de los datos que nos ofrecen las investigaciones acerca de su origen, de la evolución y las características que presenta en los afectados. Del mismo modo hasta no conocer su origen tampoco se han podido poner los medios para poder controlar algunos aspectos de su sintomatología.
         Pero esta enfermedad tiene un campo de influencia, más allá del propio sujeto que la padece, los padres en primer lugar, la escuela y el entorno de allegados sienten y padecen a la vez la dificultad por limitar un comportamiento y estimular otros que beneficien su inclusión en la sociedad.
         El conocimiento de este trastorno es fundamental para las familias porque si tienen este diagnóstico podrán ayudar mejor a sus hijos proporcionándoles un tratamiento adecuado tanto físico como psicológico.
El trastorno de déficit de atención e hiperactividad es bastante frecuente aunque a veces no sepamos qué es lo les pasa a estos niños o niñas y creamos que simplemente son unos maleducados.
Como invitado para hablarnos de este trastorno hemos contado con Manuel Morillas Perdigones. Manuel es psicopedagogo y Logopeda en el CEIP Alcalde Joaquín García de Alcalá de Guadaira.
         "Es un trastorno neurobiológico que se diagnostica en la infancia aunque puede permanecer hasta en la vida adulta. Se caracteriza por presentar unos síntomas de hiperactividad e inatención; el niño cuando se le habla parece que no escucha, cuando se le da una orden parece que no la entiende y actúan sin pensar, actúan por impulso, se cansan pronto y por eso dan problemas en el aula.
         Su origen  está en un mal funcionamiento de algunas zonas del cerebro pero sin ninguna malformación asociada es decir, si se le pasa un TAC no daría nada significativo.
En 1902 se describen por primera vez como una enfermedad por detrás de los trastornos de esquizofrenia y trastornos bipolares, no como hoy conocemos el TDAH.
         En la literatura no científica aparecen datos de niños con este tipo de trastornos que hoy conocemos pero ya se conocía estas definiciones anteriormente: que había alumnos inquietos que no terminaban las tareas, que respondían y concuerdan con las características que hoy denominamos del TDAH.
         Es un funcionamiento erróneo del cerebro, una pequeña parte puede ser heredada, y por otra parte que influye es el ambiente donde se desarrolla.
         Normalmente las preocupaciones aparecen a los 3 años en el colegio, porque antes en la familia se cataloga de inquieto, que no se entretiene pero no lo percibe como trastorno. En la clase, la tutora puede observar un comportamiento de que no responde a las normas, no atiende, rompe los juguetes y entonces llama a la familia para poner en común y tratar de resolverlo. En el caso de que vaya más allá se hace cargo el orientador del centro dándoles unas normas para que las cumpla en casa y en el colegio.
         En los estudios sobre TDAH las estadísticas dan una cifra entre un 4% y un 8% de la población infantil, aunque algunos otros  pasan desapercibidos, como niños difíciles pero no están diagnosticados"

         Agradecemos las aportaciones de nuestro invitado sobre este tema. Con sus intervenciones hemos podido conocer algunos datos, recursos y estrategias para poder convivir con un niño o niña con este trastorno.