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LA PRIMERA VEZ


Los primeros días de curso escolar, tienen diferentes emociones, dependiendo de quienes sean los actores. Los primeros días  para el profesorado tiene un significado diferente a los que tiene para las familias. Los primeros intentan conjugar sus planteamientos educativos con leyes y normativas alejadas de toda coherencia psicopedagógicas; las segundas  cargadas de situaciones a las que hacer frente y a las que tienen que añadir  su preocupación por encajarlas con lo que representa el comienzo de las clases de uno, dos o tres hijos.
Podríamos hablar en general de cualquier cambio de curso o de etapas, pero a los que se les hace mas difícil el comienzo es a los más pequeños porque son los que sufren un cambio más radical entre su situación anterior y su entrada en la escuela. Ellos son los que se ven introducidos en nuevos espacios y con nuevas personas sin que hayan tenido en cuenta sus emociones sin poder opinar acerca de sus sentimientos. Nada de lo que vivían antes es ya igual.
¿Se puede hacer algo para mejorar esta incorporación al mundo escolar de los más pequeños?
Hace una década se autorizó una entrada gradual que supuso para el profesorado un apoyo a la hora de la programación mas adecuada a los grupos e incluso al equipo de profesores o al centro. De forma que había un tiempo para atender a los pequeños sin estrés, tiempo para preparar el espacio adaptado al alumnado y tiempo de análisis con el equipo.
Ahora este tipo de entrada no se contempla de forma autorizada, y la falta de tiempo del profesorado supone una gran dificultad para la preparación de los materiales, para la búsqueda de recursos para ofrecer un lugar atractivo y conseguir esa mirada de confianza en los niños y niñas que les permite aprender.
Esta tarde tenemos la Puerta Abierta para todos y todas aquellas que abren los brazos, a los que colocan puentes, encienden luces y amueblan las mentes.
-    Enrique García Martinez, Maestro de Educación Infantil del CEIP Miguel Hernández de Brenes.
- Rocío Hérnandez, maestra de Educación Infantil del Ceip Federico García Lorca de Sevilla
- David Villa, maestro de Educación Primaria del CEIP Miguel Hernández de Brenes.

E. G.- Al empezar a enfrentarte a un grupo de personas que no conoces, por una parte crea ilusión basada en estar abierto a aprender diferentes cosas y no caer en la historia de repetir unos patrones que habías hecho con otro grupo; un grupo diferente, con características diferentes en el que cada uno traía su propia mochila cargada de su propias historias y con unas necesidades que son diferentes a las de los alumnos que van a entrar ahora. Lo primero es entonces cambiar tu mirada
D. V. – Atender a las emociones. Por ejemplo el miedo, no solo el miedo que sienten los niños cuando van a un sitio nuevo, con personas adultas que no conocen, sino que también hay que tener en cuenta el miedo que siente la familia y que ese miedo provoca desconfianza. Este es un trabajo que nosotros tenemos que hacer. Estas mismas emociones también se viven por parte del profesorado. 
R. H.- Ahora mismo, estoy contenta. Los veo que se van ilusionados para venir al día siguiente. Siempre intento acabar con una frase (que les cree expectativas): ¡Mañana tenemos…! o ¿Qué queréis hacer? Entonces tienen ya esa ilusión. Los despido dándoles las gracias por haber venido, con mucho afecto. Les digo que son muy valientes y que estoy muy contenta con ellos. Siempre les doy un beso y los abrazo. Hago una despedida individual con cada uno y me quedo con su sonrisa al despedirse. 
En la despedida les doy las gracias por estar ahí.

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