¡Celebremos juntos 20 años abriendo puertas al conocimiento! 🎉

Escucha nuestros programas en iVoox

Decreto después de la jubilación


 

Durante el tiempo que dura la vida laboral muchas personas sueñan con lo que harán cuando se jubilen. Viajes, escritura, bricolaje, ver cine,  aprender idiomas o hacer deporte. Infinidad de  sueños sin cumplir por falta de tiempo la mayoría de las veces. Pocas personas piensan en seguir con su trabajo a menos que fuese necesario.

Pero hay trabajos, si las experiencias laborales han sido satisfactorias,  que tienen una carga vocacional que no se acaba con la jubilación y se prestan de forma altruista a colaborar con agrupaciones o asociaciones aportando sus conocimientos. 

Uno de esos trabajos a los que nos referimos es al de docencia. El profesorado cuya experiencia laboral ha sido gratificante, en proyectos, en investigaciones, en experiencias pedagógicas, cuando le llega el momento de la jubilación, no solo la espera con ilusión sino que le parece justamente merecida.

Mas después de esas primeras semanas de disfrute aparece un deseo de continuar haciendo todo aquello que se hacía, y se compartía y que no se desea que quede atrás en el olvido. A algunos de esas y esos docentes recién jubilados que se sienten plenos de experiencia no les importaría compartirla de forma generosa con centros que  necesiten apoyos y conocimientos pedagógicos.

Esta circunstancia no es nueva, pero sí que la consejería de Educación la haya valorado para ponerle una serie de requisitos para que se pueda llevar a cabo con garantías.

Esta tarde, abrimos una puerta nueva al hecho educativo en nuestra región: El decreto regulador para el profesorado emérito.  (Decreto de 4 de Febrero 2026)

Conversamos con:

Mario Rivera Reyes, profesor de Matemáticas y director del IES Cavaleri de Mairena del Aljarafe.

Mª Ángeles Cabrera, maestra jubilada del Ceip Teodosio. (Colabora con la biblioteca del colegio)

Pedro Arias Silgo, ex director del IES Albert Einstein miembro de ADIAN y colaborador de este programa.

“Yo he ido (a la escuela) por un acuerdo con la dirección del centro porque el director sabía que yo quería ir no solo para colaborar en el centro sino que también era un componente emocional de querer seguir estando en contacto con las personas del centro que han sido mis compañeras desde hace doce años, entonces me sirve para las dos cosas: seguir en activo con el trabajo que yo tenía antes y por otro lado seguir en contacto con las compañeras. El director me permite ir cuando yo quiera y yo le pregunto antes de ir si tienen alguna actividad complementaria. He trabajado mucho en la biblioteca porque la coordinadora de biblioteca de ahora fue compañera de ciclo y he seguido colaborando con ella porque las bibliotecas necesitan muchísimas manos podrías estar allí todo el día y siempre quedan cosas que hacer. Yo le ayudo a catalogar o preparar las efemérides y las bibliotecas de aula” (A. Cabrera)

“A nivel de centro se organizan muchas cosas, en concreto hemos organizado una Semana Cultural con que se salen del curriculum ordinario. Hay profesorado que ha estado durante años con una actividad, por ejemplo uno de estos profesores ha tenido formado un coro con los alumnos, un grupo de batucada y esto, en cuanto que la persona que lo lleva se va, es una lástima. Pues un seguimiento cada quince días estaría muy bien. Este año tenemos un compañero de latín que tiene un club de lectura y otro club de escritura y cada quince días el alumnado hace la reseña de los libros. Nosotros vamos a intentar que eso siga, pero si este compañero, cuando se jubile, puede seguir colaborando con eso, son actividades muy interesantes. El profesorado que tiene experiencia en haber desarrollado actividades especiales y después de jubilarse participa de forma altruista y voluntaria es algo que le aporta mucho a los alumnos y yo creo que también le aporta al profesorado jubilado porque el contacto con los jóvenes nos mantiene más jóvenes.” (M. Rivera)

“El tema de hoy lo veo muy interesante. Esta normativa como otras, a lo largo de los años, viene a regular un hecho que ya se está produciendo porque muchas de las normativas que se publican, se publican como consecuencia de. En el propio preámbulo del decreto se dice que hay respaldo legal suficiente para desarrollarla tanto en la LEA como en la LOE. Lo que interpreto de la lectura del decreto es que no hay limitación para el profesorado jubilado en cuanto a presentar varios proyectos y entiendo que cada proyecto debería de referirse a cada una de las actividades que se plantean salvo que se puedan enlazar por su contenido” (P. Arias)

Carnavales de Cadiz y el habla andaluza

 


Hablar del origen o el devenir de la fiesta de los carnavales en general sería muy interesante y tendríamos que dedicarle más de un programa porque su historia se remonta más allá del Imperio romano. Pero esta tarde no nos vamos a ir tan lejos; esta tarde nos vamos a quedar más cerca en el tiempo y en el espacio, nos quedamos en Andalucía, exactamente en uno de los más antiguos: En el Carnaval de Cádiz del cual ya hay referencias a estas fiestas en el s. XVII y el que con sus altos y bajos ha llegado hasta nuestros días logrando ser nombrado Patrimonio Inmaterial de Andalucía.

Tanto a las personas que siguen este gran espectáculo anualmente como a las que lo ven o disfrutan por primera vez quedan sorprendidas  al ver el alto nivel de especialización que desarrollan las diferentes modalidades de carnavales en Cádiz, tanto en conocimientos históricos, como la elaboración creativa de los disfraces, como el dominio musical, tanto vocal como instrumental y por supuesto la utilización del habla popular en forma de crítica social.

Los carnavales de Cádiz más que ninguno de la geografía española hacen una crítica social sobre los momentos más destacados del año utilizando de forma ingeniosa las palabras, lo que se dice y lo que se omite, el doble sentido o los trabalenguas. Son coplas que van desde el humor a la emoción y desde la narración a la exigencia.  Pero además de todo esto, hoy lo traemos a Puerta Abierta por ser uno de los carnavales donde mejor podemos reconocer la valoración que se hace del uso del habla andaluza.

Nos ayuda a analizarlo Lorenzo Calle López, graduado en Filología hispánica y  máster en Estudios hispánicos superiores.

“Una de las ramas que tiene la Lingüística es estudiar la conciencia lingüística que tienen los hablantes  sobre su propia variedad lingüística, es decir qué piensan las personas  que hablan una lengua sobre lo que están hablando y en ese sentido si el carnaval es la voz del pueblo como ya dijo Jesús Bienvenido en 2011 nos dimos cuenta de que el pueblo de Cádiz y otros autores son esa voz popular año tras año sacan coplas sobre las hablas andaluzas que hacen referencia a rasgos lingüísticos que están estigmatizados como el ceceo o quizás a otras personalidades que a lo largo de de ese año han hecho referencia al andaluz, por ejemplo en el 2009 una ministra hizo una referencia a que el andaluz es de chiste  a estas declaraciones el carnaval o el pueblo responde con coplas criticando este tipo de cosas. Esto nos pareció muy interesante porque nos permitía analizar esa conciencia que tenían  los andaluces sobre su propia variedad.

Como comunidad que compartimos esta variedad lingüística nos podemos dar por aludidos porque al final son muchos esos estereotipos negativos hacia nuestra variedad lingüística   y nos sentimos aliviados cuando vemos que una televisión pública aparecen letras que critican a estas críticas que nos hacen a nosotros” (L. Calle)